DROGAS DE ABUSO
9. 3. Opiaceos
El opio es una resina obtenida de las cápsulas de la adormidera (Papaver somniferum). Del opio se extraen la morfina, la codeína y la papaverina. Existen derivados semisintéticos (heroína) y sintéticos (la metadona, la petidina o el fentanilo). Pueden clasificarse según su estructura química, o de forma más práctica por su afinidad y actividad intrínseca (eficacia) sobre los receptores opioides.
Dependiendo de su afinidad por los receptores opioides y de su eficacia, se clasifican como agonistas puros (morfina, heroína, codeína, metadona, levo-acetil-metadol [LAAM], fentanilo, dextropropoxifeno), agonistas parciales (buprenorfina), agonistas/antagonistas (pentazocina) y antagonistas (naloxona y naltrexona).
Los opiáceos se han utilizado durante siglos en medicina por sus efectos analgésicos, antitusígenos, antidiarreicos y sedantes.
La presencia de coma y frecuencia respiratoria muy baja e hipoxemia indica una sobredosis grave. También son signos de gravedad la cianosis y la midriasis . La combinación con otros sedantes centrales empeora la clínica y el pronóstico.
|